
Si está construyendo, ampliando o remodelando una instalación eléctrica en Colombia, tarde o temprano escuchará la palabra RETIE. Es el requisito que separa una instalación que se puede energizar de una que no. Esta guía explica qué es y cómo se obtiene.
¿Qué es el RETIE?
El Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas (RETIE) es la norma de obligatorio cumplimiento, expedida por el Ministerio de Minas y Energía, que establece los requisitos para que las instalaciones eléctricas sean seguras para las personas, los animales, los bienes y el medio ambiente. Aplica al diseño, la construcción, la ampliación y la remodelación de instalaciones de generación, transmisión, distribución y uso final de la electricidad.
Junto con el RETIE, el Código Eléctrico Colombiano (NTC 2050) establece los criterios técnicos de diseño e instalación, y el RETILAP regula los sistemas de iluminación y alumbrado público.
¿Qué significa "certificar" una instalación?
Demostrar la conformidad de una instalación con el RETIE se hace, según el tipo de instalación, con dos documentos:
- Declaración de cumplimiento: la firma el profesional competente que construyó la instalación, declarando bajo su responsabilidad que cumple el reglamento.
- Dictamen de inspección: lo expide un organismo de inspección acreditado por el ONAC (Organismo Nacional de Acreditación de Colombia), que verifica en sitio que la instalación cumple. Es independiente de quien construyó.
El reglamento define qué instalaciones requieren solo la declaración y cuáles requieren además el dictamen, según su tipo y su potencia. Además, los productos eléctricos usados deben contar con su certificado de conformidad.
¿Cuándo la exige el operador de red?
El operador de red (la empresa de energía de su zona) no conecta ni energiza una instalación nueva, ampliada o remodelada sin los documentos de conformidad con el RETIE. También pueden pedirlos aseguradoras, entidades públicas, interventorías y compradores de inmuebles.
Errores que retrasan la certificación
- Construir sin un diseño eléctrico con memorias de cálculo.
- Usar productos sin certificado de conformidad.
- Puesta a tierra mal ejecutada o sin medición.
- Falta de señalización de riesgo eléctrico y de identificación de circuitos.
- Distancias de seguridad o canalizaciones que no cumplen.
Cada no conformidad que encuentra el inspector significa corregir y volver a programar la inspección, con su costo y su retraso.
Cómo lo trabajamos
Diseñamos y construimos pensando en la inspección desde el primer día: memorias de cálculo, productos certificados, mediciones de puesta a tierra, señalización completa y planos récord. Al final preparamos la documentación y acompañamos la visita del organismo de inspección hasta obtener el dictamen.



